¡Colabora donando y participa en sorteos!

Bebé Arcoiris

bebe-arcoiris-1 bebe-arcoiris-2

Coopera en nuestro sueño de convertirnos en padres.

Promovido por: Luis y Laura

Luis y Laura

0 donativos recibidos

0€ recaudados de 18000€

Finalizado
el día 21/09/2020

Ésta es nuestra historia…

Somos Luis y Laura, una pareja de 43 y 45 años con un proyecto de vida común al de casi cualquier pareja: ser padres. Aunque nos conocimos con una cierta edad siempre había sido nuestro deseo formar una familia, por eso no tuvimos ninguna duda y decidimos no postergar nuestros deseo de ser padres e ir a por todas. Ya desde el primer momento sabíamos que no iba a ser fácil y tuvimos que ponernos en manos de una clínica especialista en fertilidad para asegurarnos las mayores garantías de éxito en un proyecto tan apasionante y delicado como es la maternidad.

Los problemas surgieron pronto; primero tuvimos que renunciar a la carga genética de Laura por la edad pues una vez se llega a los cuarenta la calidad de los óvulos se debilita sensiblemente. Esto no dejó de ser un sacrificio pero una vez aceptado que necesitaríamos donación de óvulos, el cambio del programa de fertilidad incrementó notablemente los gastos. Al menos el resto de las pruebas eran prometedoras por lo que en el verano del 2018 pudimos realizar la primera transferencia y además con éxito; Laura se quedó embarazada de una niña!!

Sin embargo la analítica del triple screening nos traía un parámetro extraño y aunque nuestra ginecóloga no le dio importancia nos recomendó la prueba de biopsia corial. Dicha prueba no fue concluyente del todo pues veían una posible inversión en el cromosoma uno y aunque nos decían que no sería nada grave, debíamos realizar la prueba de la amniocentesis para asegurarnos que nuestra pequeña estaba bien. Esta prueba, al igual que la biopsia corial, es muy invasiva pues lleva un riesgo de aborto.

Fue un desastre. Lo que no era tan grave reveló que el cromosoma uno tenía rotura en ocho de sus partes, afectando a más de 300 genes. Las semanas 21 y 22 fueron una locura de consultas médicas a distintos especialistas de toda España porque nuestro caso era extremadamente raro. La conclusión final fue que la tasa de supervivencia era muy remota y de seguir adelante los problemas de salud auguraban lo peor. Con veintidós semanas y al límite legal nos vimos obligados a interrumpir la gestación.

Fue un terrible mazazo para nosotros que nos costó asimilar. Aún así no se nos habían acabado las ganas de ser padres y aún manteníamos otros cuatro blastocistos en la clínica listos para ser implantados. Sin apenas tiempo para el luto volvimos a la carga.

Las complicaciones por supuesto seguían apareciendo. La salud de Laura estaba resentida, en especial su útero no quedó en las mejores condiciones, ya que tras la interrupción del embarazo le realizaron un legrado demasiado agresivo por lo que se le formaron adherencias en el endometrio acabando éstas en degenerar en un síndrome de Asherman que amenazó seriamente la continuidad del tratamiento y le obligó a pasar por quirófano en cinco ocasiones. 2019 se convirtió en un año para olvidar; pruebas, operaciones quirúrgicas y transferencias fallidas jalonaron un año desgraciado para nosotros.

Llegamos a enero del 2020 con un único blastocisto y por fin el milagro se materializó. Laura volvió a quedarse embarazada, esta vez de un niño. A pesar de nuestra ilusión los miedos nos atenazaban a cada prueba que realizamos por la terrible experiencia del embarazo anterior.

Si has leído hasta aquí supongo que te imaginarás que algo no acabó de ir bien. Efectivamente así fue. Otra vez la amniocentesis descubrió una anomalía, esta vez se trataba de una trisomía en el cromosoma 13. Nuestro hijo sólo tenía un 5 por ciento de posibilidades de nacer y una supervivencia media de unos pocos días (síndrome de Patau). Nuestro ginecólogo lo tuvo claro desde el principio. Debíamos interrumpir el embarazo otra vez a las 22 semanas.

No nos ha acompañado la fortuna hasta ahora. Los especialistas consultados dicen que lo ocurrido es fruto de una macabra carambola, que son hechos independientes y que no deberían volver a ocurrir. Es más, pese a la edad Laura es perfectamente capaz de gestar un embrión en su útero y llevarlo adelante… Pero ha de ser un embrión sano para el que se proponen una serie de pruebas genéticas preimplantacionales muy costosas a las que añadir un nuevo ciclo desde el principio.

Estos dos últimos años nos hemos encontrado al límite de nuestra capacidad física, emocional y económica y aunque exhaustos, aún queremos seguir luchando por formar nuestra familia, el sueño que nunca nos ha abandonado y para el que os pedimos vuestra ayuda. El tiempo no corre a nuestro favor; es imprescindible continuar cuanto antes porque no es lo mismo un embarazo a los veinte que a los cuarenta y por supuesto no podemos llegar a los cincuenta. En condiciones normales financiar los ingentes gastos de un nuevo tratamiento con las mejores garantías sería complicado pero posible. Sin embargo un costo de entre quince a dieciocho mil euros es una cantidad que no nos podemos permitir dadas nuestras circunstancias actuales.

Si tienes alguna pregunta o quieres conocer más detalles de nosotros, nuestra trayectoria y de nuestro proyecto o te podemos ayudar con los conocimientos de fertilidad que nos ha tocado adquirir, puedes contactarnos a través de este correo:

luislaurabebearcoiris@hotmail.com

Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo.

Decidir cambiar de clínica ha sido duro no sólo por la falta de resultados y la ausencia de garantías, también ha sido nuestro puerto seguro estos dos últimos años; las pruebas y operaciones médicas encontraban ahí su sentido y lugar. Ahora nos vemos en la obligación de encontrar esa otra clínica que ofrezca la mayor confianza en todos los sentidos, y resulta bastante complicado.

Hasta ahora la única que ofrece un embarazo por ovodonación con garantía de embarazo y nacimiento es el Instituto Bernabéu; poder acceder a ese tratamiento requiere de unos requisitos previos en analíticas de inmunología específicas así como pruebas ginecológicas que previamente hay que pasar para poder luego acceder a su presupuesto personalizado. Dicho presupuesto los conocemos a través de amistades que ya han pasado por sus manos con éxito, por lo que sentimos que ésta es la mejor opción para nosotros si la fortuna nos acompaña esta vez.

El dinero obtenido será destinado a una ovodonación de garantía de embarazo y nacimiento y pruebas genéticas (DGP de 23 cromosomas…).

 

Somos Luis y Laura, una pareja de 43 y 45 años con un proyecto de vida común al de casi cualquier pareja: ser padres.

Comentarios

Deja un comentario

Colaboradores (0)